Social and Environmental Impacts of the Fast-Fashion Industry

Impactos sociales y ambientales de la industria de la moda rápida

La industria de la moda ha sido una de las industrias más contaminantes del planeta, afectando nuestra agua, aire y tierra. El fast-fashion se ha utilizado en los últimos años como estrategia para que el consumidor tenga una nueva tendencia de compra.  Hay marcas que reponen sus diseños en cortos periodos de tiempo, creando una sensación de escasez en el cliente.  Se estima que la industria de la moda es responsable del 10% de las emisiones globales y del 20% de las aguas residuales globales.

¿Sabías que para hacer un solo par de jeans se necesitan alrededor de 3.400 litros de agua?

¡Sí, querido lector! Unos 3.400 litros para un par de vaqueros es mucho.  Sobre todo cuando el agua utilizada en la fabricación de estos tejidos textiles vuelve a ríos, lagos, océanos y suelos contaminados.  Alrededor del 20% del agua contaminada proviene de la producción textil mundial, responsable del uso de unos 9 billones de productos químicos, según el Banco Mundial.  Químicos que son peligrosos tanto para el medio ambiente como para la salud de las personas que trabajan en las plantaciones y fábricas, e incluso para las personas que visten estas prendas producidas en masa.

Lo que pasa con estas prendas de moda rápida es que a más producción, menos tiempo, es decir, menor calidad.  Dando como resultado prendas fabricadas con materiales como el poliéster, por ejemplo, una fibra sintética derivada del petróleo que, si bien ofrece un abanico de posibilidades de fabricación por su durabilidad y poco peso, no es sostenible ya que tarda unos 500 años en descomponerse por completo. Se estima que el 30% de los desechos plásticos en el océano son microfibras textiles que se desprenden al lavar la ropa.

Este es precisamente uno de los grandes problemas de la moda rápida, los residuos de moda en el agua, el aire y los vertederos.  Las compras impulsivas promueven la fabricación en masa, que terminan con unos 92 millones de toneladas de textiles arrojados a los vertederos cada año.  El 95% de estos textiles desechados cada año podrían reciclarse, reutilizarse o repararse.

Tus decisiones de compra tienen poder y condicionan a los vendedores de estos productos.  Es por eso que siempre enfatizamos que el empoderamiento comienza contigo. ¡Conviértete en un agente de cambio y compra responsablemente! Entendemos que a veces es difícil porque la moda rápida es más barata que la moda sostenible o es un poco más complicada de conseguir, pero piensa que con tu compra no solo te estás mimando y ayudando a que un negocio crezca, sino que también estás contribuyendo a la conservación del medio ambiente para las generaciones futuras.

Recuerda que también hay tiendas de segunda mano y grupos que se reúnen para intercambiar ropa.  Y si no te apetece acudir a desconocidos, crea tu propio grupo con familiares y amigos de confianza para intercambiar la ropa que ya no usas.  A nivel mundial, se estima que solo el 12% del material utilizado para la ropa termina siendo reciclado.

Adopta un nuevo hábito; como consumidor, puedes cambiar tu comportamiento observando los materiales de los productos, reciclando, reparando o intercambiando ropa, o comprando ropa neutra de calidad para combinar con facilidad. 

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